6 de diciembre de 2013

Un olvidado vecino de la glorieta de Quevedo. Don Julio Cejador


Tiene que tener uno muy buena vista para alcanzar a ver- misteriosamente la placa está a la altura de la 3ª planta, y a leer, una pequeña placa de marmol colocada, posiblemente en los años 30, en la Glorieta de Quevedo número 8. En la esquina con la acera de los impares de Bravo Murillo. En una preciosa casa de estilo modernista que ya tiene sus años y que se conserva airosa y elegante en un espacio como el de Quevedo muy dañado por el paso del tiempo.

Era este Julio Cejador un erudito aragonés que levantaba pasiones en los primeros compases del siglo XX. Jesuita durante su juventud, estudió lenguas antiguas en Oriente y como filólogo mantenía tesis revolucionarias en la época tales como que el idioma vasco era la continuación de la vieja lengua ibérica. Odiado por otros filólogos conteporáneos como Astrana Marín el caso es que su teoría apenas tuvo seguidores en su momento y menos ahora por lo que parece.

Nuestro vecino, fallecido en 1927, también mantuvo actividad como creador literario pero con escaso éxito. Parece que escribió un libro de memorias pero no logro encontrar referencias al mismo.


Publicar un comentario
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...